Luiz Felipe Lucas, conocido como "Cabezadego", explora en su obra performativa "El tiro" temas de presencia, ausencia y la transitoriedad de los actos performativos. Inspirado en las técnicas de Jerzy Grotowski, la actuación crea un momento de encuentro con el público, generando transformación y resonancia emocional entre el intérprete y el espectador. En el cortometraje de Luiz Felipe Lucas y Venus Villa, la grabación captura el silencio después de la actuación, revelando los restos efímeros de esta y las emociones del público, dando inicio a una profunda reflexión sobre la dificultad de capturar la verdadera esencia de la experiencia performativa y sobre la naturaleza efímera del arte en movimiento.






En su obra performática El Tiro, Luiz Felipe Lucas, conocido como "Cabezadego", explora cuestiones de presencia y ausencia, así como la transitoriedad del propio acto performático.
Durante la actuación, basándose en las técnicas teorizadas por Jerzy Grotowski, El Tiro crea un encuentro con el público que da lugar a un momento de transformación y resonancia emocional entre el intérprete y el espectador.
La filmación de Villa comienza cuando concluye la actuación de Cabezadego y solo queda lo efímero: un papel manchado que refleja, tenue y casi irreconocible, una silueta. Como sugiere José Esteban Muñoz, estos restos sirven como rastros tangibles de los momentos fugaces de resistencia y subversión que han tenido lugar en el espacio transitorio del evento performático. El cortometraje de Luiz Felipe Lucas y Venus Villa captura, entonces, el largo silencio final del público, seguido de sus movimientos vacilantes alrededor del escenario, ahora vacío y marcado solo por la superficie manchada.
Filmada con una cámara estática, la obra se centra en el peso de este silencio, mostrando la reacción del público ante la actuación de Lucas y haciendo tangible lo que resuena en las mentes de los espectadores mucho después de que concluya la actuación: incomodidad, curiosidad o incomprensión. Así, el corto enfatiza cómo estos afectos pasan a formar parte de la pieza, marcada ahora por las experiencias subjetivas, los recuerdos y las respuestas emocionales del público.
Por otro lado, la grabación de la performance no solo marca el inicio de una reflexión sobre su esencia efímera, sino que también reconoce las intrincadas dificultades inherentes a traducir las experiencias corporales en registros digitales.
Créditos
Textos de Laia M. Llobera. Performer: Luiz Felipe Lucas. Máster de sonido: Ildu Alonso. Diseño Gráfico: Venus Villa. Montaje, Filmación: Venus Villa.
Dirección: Luiz Felipe Lucas y Venus Villa.